Hola, bienvenidos a mi blog, tal vez me recuerden de blogs anteriores como "elblogquenuncaexistio" y "quemocazoblogger.com"; durante los proximos minutos los invito a dar una vuelta por el "mundo de Neo".-
El ser humano, en este plano, consta de tres partes: la física, la mental y la espiritual. Cierto es que dicen que lo que realmente somos es espíritu, alma, pero, repito, en este plano, también somos cuerpo y mente, y mientras no tengamos a las tres partes "sanas", la que esté enferma va a afectar, inevitablemente, a las otras dos.
Hasta el siglo 19, en Occidente, (hablando de la medicina) imperaba el paradigma mecanicista de Descartes, el cual sólo se tomaba en cuenta la parte física, es decir el cuerpo como máquina.
Con Freud, abriendo el siglo 20 (la publicación que inauguró el psicoanalisis fue La interpretación de los sueños, publicada en el año 1900), se comienza a tener en cuenta a la mente como elemento crucial tanto en nuestra salud, como en la interpretación del mundo. Dimos un gran avance, conocimos el poder de la mente y el Inconsciente, descubriendo la influencia de estas sobre el cuerpo físico, y la posibilidad tanto de enfermarlo como de sanarlo.
Pero lo mental no era todo. De hecho el psicoanálisis, que ha hecho esa gran contribución a la humanidad, si se queda sólo en la mente es insuficiente para tratar, comprender y aprehender al ser humano, ya que aún falta un aspecto constitutivo del mismo: el espiritual. Porque no basta tener buena salud física y mental, por ejemplo, para estar "bien". Si no está atendido el aspecto espiritual, -al que podríamos resumir como el del "sentido" de la vida-, no vamos a ser seres realizados. Y ahí es cuando aparece don Carl Gustav Jung, para ofrecernos una visión mucho más completa del hombre, la que lo contempla desde sus tres aristas en este plano.
Desde Jung, vinieron muchos, como Viktor Frankl, Erich Fromm, Fritz Perls, (todos psicoanalistas en sus inicios), Carl Rogers, Abraham Maslow, y muchos más, que crearon la corriente denominada psicología humanista y luego la transpersonal. Desde ahí se contempla al ser humano de manera mucho más holística, entendiendo que sólo reconociendo e integrando sus tres partes, se puede conseguir el equilibrio, bienestar y realización.
En el inconsciente colectivo de todas las culturas podemos
encontrar el “mito de la Era Dorada”. En nuestra cultura occidental la
conocemos, principalmente –por la religión Judeo-Cristiana- bajo la forma del
Paraíso, el Jardín de Edén.
Pero si este mito se halla en todas las culturas, a lo largo
y ancho del mundo (podríamos decir que a nivel de Arquetipo), que significa?
Según se cree, se refiere a la memoria colectiva de un momento anterior al
nacimiento de la Cultura en la Humanidad, antes de que el hombre se convirtiera
en un ser pensante y racional, es decir, antes del nacimiento del Ego.
Se cree que antes de crear la cultura, el hombre (u
homínido) era un animal más, conectado –como ellos- totalmente a la Naturaleza,
la Vida, Dios… Pero en algún momento “algo” pasó, el hombre empezó a pensar
(comió del árbol del conocimiento, según relata el Génesis), y desde ese
momento fue “expulsado” de ese “Paraíso”, en el que estaba en total comunión
con Dios. (Perfecta metáfora!)
Desde ahí en adelante la vida se tornó más complicada; el
hombre ya no se pudo dejar llevar completamente por sus instintos, necesidades
y deseos más básicos. Pasó de estar regido por la ley de la Naturaleza a regirse
por otro tipo de ley, la de la Cultura.
Esto permitió increíbles avances, se comenzó a almacenar -y por ende a ampliar- el conocimiento, resultando de eso la arquitectura, el arte,
la ciencia, la tecnología. En síntesis, permitió el mundo tal cual lo conocemos hoy.
Creamos la literatura, el cine, la poesía, ciudades, fábricas, caramelos, carreras de Fórmula 1, el fútbol, estaciones
espaciales, llegamos a la Luna, mandamos sondas a Venus, Marte, y dos ya
salieron del Sistema Solar…
Empezamos a entender (racionalmente) el Universo
que habitamos. Esa es la parte buena, pero pagamos un precio por todo eso
(pasar de la ley Natural a la Cultural), y es el de la escisión de nuestro
aparato psíquico, es decir, la Neurosis. (Una de las obras más famosas de Freud
fue dedicada a este asunto, se llama: El malestar en la Cultura)
Que significa ser neuróticos? Que nuestro aparato psíquico
está “partido”, dividido en un Consciente y un Inconsciente. Lo que está en el
Consciente es lo que conocemos/aceptamos de nosotros (dicen que es entre el
3-5%) y todo lo que no conocemos/aceptamos (debido a “mandatos” sociales
mayormente) va a parar al Inconsciente (entre el 95-97%). Como el Inconsciente
es mucho mayor y más poderoso, es el que domina nuestra vida, dando por
resultado, por ejemplo, que hagamos cosas que decimos no querer hacer, nos
boicoteemos, atentemos contra nosotros mismos, etc.
En la serie Vikingos se puede ver claramente el “cruce” de
dos mundos, de dos “tipos” de hombres:
-uno más pre-egoico (no del todo, por supuesto, ya había
algo de ego y cultura, sólo que recién en sus comienzos), el vikingo; un hombre
más instintivo, sin tanto “filtro”, conectado con la tierra, los ciclos de la
naturaleza. Su religión es más visceral, sus dioses son “tangibles”, caminan
entre ellos, tienen pasiones cuasi animales. Si bien existe algo de cultura,
prima lo instintivo.
-uno ya plenamente egoico, culturalizado: el inglés y el
francés. Un hombre que hizo de la razón un culto, con las emociones altamente
reprimidas, con una política formal, organizada, con una forma de vida tan
neurótica como hipócrita. Su religión es marcadamente mental, con un Dios mucho
más “conceptual” a la vez que inasible, lo que lleva, la mayoría de las veces,
a la idealización y el desencanto. Reina la cultura, lo instintivo está tapado
o reprimido.
Y qué sigue? Dicen que estamos volviendo a un estado
parecido al de pre-ego, pero –por suerte- sólo parecido, no igual. Por qué?
Porque en ese estado primigenio estábamos conectados, pero de manera inconsciente,
sin saberlo siquiera, sin elegirlo. Luego, con el nacimiento del Ego, nos
desconectamos (expulsión del Paraíso) con lo cual hicimos todos los desastres
que el Ego es capaz de hacer: guerras, asesinatos, violaciones, destrucción de la naturaleza, pero, a la vez,
cobramos consciencia de nosotros mismos, lo cual es muy importante. Ahora
volveríamos al estado de conexión, pero ya no sería inconsciente, sino que
desde la consciencia, esa ganada gracias al Ego.
Entonces, como vemos, aún algo tan muchas veces monstruoso
como el ego, tiene su razón de ser. Es
decir, el ego también es parte de la evolución de la consciencia, y sin él, no
sería posible el camino hacia la consciencia plena.
Desde la psicología de Carl G. Jung, se habla de los Arquetipos que habitan el Inconsciente Colectivo: algo así como "programas" (representaciones de algo importante) en común, que se repiten en todas las culturas (y las rigen) de todos los tiempos de la humanidad. Hay muchos (Animus y Anima, el Padre, la Madre, la Sombra, la Persona, el Héroe, el Sabio, el Trickster), pero el central de todos es el Arquetipo del Si-Mismo (que no sería otra cosa que la representación del Dios de las religiones).
El Sí-Mismo, según Carl G. Jung, expresa la Totalidad (consciente, inconsciente personal e inconsciente colectivo), y psicológicamente hablando es la representación del arquetipo de Dios (la idea que la Humanidad ha conformado sobre Dios), lo que nos conduce a la misma simbolización de la India del Atman como imagen del Sí-Mismo.
Jung, en resumidas cuentas, considera que Cristo es el símbolo por excelencia, en Occidente, del arquetipo del Sí-Mismo, esto es del “Dios en nosotros”, la “chispa divina” que es la fuente y centro de la psique –y paradójicamente incluso su totalidad- según la psicología junguiana. * (Con respecto a este apartado, la religión cristiana sólo considera –con Cristo- un sólo aspecto del Si-Mismo, el numinoso, negando el oscuro, por lo que tuvieron que crear el “anti-Cristo”, así como con Dios al diablo, pero ese es tema de otro post)
Jesús fue el hombre que, tras acceder a sus profundidades (de su psique, de su Ser) despertó su estado “crístico” convirtiéndose en Cristo, de la misma forma que Siddharta Gautama despertó su “budeidad”, transformándose en el Buda. Esto es, la conexión total con el Si-Mismo.
Más allá de la veracidad histórica de personas como Buda, Cristo, Krishna o Zoroastro, por citar a algunos, lo importante es el mensaje que nos dejan, y este es de redención, la posibilidad que todos tenemos –en potencial- de acceder a este estado “crístico” o “búdico”, en el cual nos volvemos seres de consciencia plena, totales, compasivos, terminando con el círculo del sufrimiento (Samsara) en la Tierra y pudiendo vivir en un estado de Plenitud, Paz y Amor.
Somos testigos, en este momento histórico, de un cambio cualitativo y cuantitativo en el nivel de consciencia de la Humanidad. Claro que, como todo cambio significativo, viene acompañado de un "sacudón", y eso, muchas veces, se siente incómodo, doloroso.. Pero el cambio esta en marcha y es inevitable. Como dicen algunas corrientes de pensamiento ligadas a la "New Age", estamos pasando de la era de Piscis a la era de Acuario, es decir, de una era "dualista", con las polaridades bien establecidas -y distanciadas- a una era de Integración de esos opuestos.
Y que mejor área humana para expresar y ver reflejados estos cambios que el Arte? En este post, precisamente, analizamos una de las películas más importantes de este año 2019: Joker (Guasón en hispanoamérica), la espectacular película de Todd Phillips, con la magistral interpretación de Joaquin Phoenix como el archi-villano de ciudad Gótica y enemigo mortal del super-héroe encapotado.
Esta película, sumada a una oleada en los últimos años (como Maléfica), vienen a romper el anterior paradigma de "buenos contra malos", en donde tanto los primeros como los segundos tenían sus papeles y cualidades perfectamente bien definidas, sin fisuras, intrínsecamente y en calidad de "absolutas". No, hoy el "antes malo" empieza a ser visto de otra forma, con matices, analizándose también su contexto, su historia, sus causas. Lo mismo con el "antes bueno absoluto" diría.
Así, en esta obra maestra, se subvierte el paradigma ético o moral del comic (Batman), mostrándonos al "super-villano" y, podríamos agregar, "padre de todo mal" en ciudad Gótica, como un ser humano con el cual uno no puede evitar sentir empatía, compasión y, hasta cariño.
Y, por otro lado, ver en el progenitor del "bueno" (Thomas Wayne), parte importante de la causa de la desgracia que "crearía" al infortunado "villano". (Paradogicamente, el surgimiento del villano generaría luego el surgimiento de Batman. Como vemos todo está interrelacionado)
Esto quiere decir que el Guasón es el "bueno" y Batman el "malo", como proponen ciertos sectores reactivos de la sociedad actual, identificados con una doctrina "Zafaroninezca"? NO, en absoluto, eso sería caer en otro simplismo reduccionista que sólo sería equivalente a pasar de una polaridad a la otra. Y ya sabemos que en los extremos sólo podemos encontrar patología. (Además de la peligrosidad de eximir totalmente de la responsabilidad a las personas de sus actos y elecciones, ya que, aunque el contexto condiciona, nunca determina. Soy un convencido del Libre albedrío)
Lo que Joker nos muestra es que, en realidad, no existen verdades absolutas relacionadas a lo humano, y que, cómo decía la abuela de un amigo, nunca los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos. Y que estamos en un momento histórico de Integración, en el cual empezamos a reconocer más verdaderamente los "grises", a respetar y valorar a los que tienen otra historia, otro contexto, otro pensamiento y, como resultado, a creernos menos dueños de la verdad absoluta. A ser seres más empáticos, que se pueden enriquecer de lo que antes rechazaban, entendiendo que muchas veces eso rechazado, es una parte nuestra no reconocida y proyectada afuera.
Es decir, y sintetizando, estamos entendiendo lo que Lao-Tse explicó hace 2500 años con su Taijitu, el símbolo del taoísmo, una esfera formada por dos partes: el Yin y el Yang, dentro de los cuales hay una parte de su "contra parte".
Nuestra consciencia es producto de la evolución de la materia, o la materia es producto de la consciencia, que la creó para manifestarse en el mundo físico?
Metafísica: Meta significa más allá. Lo físico no lo es
todo, la materia no lo es todo, y aquellos que piensan que la materia lo es
todo se muestran satisfechos con la circunferencia de la vida. No dejarán de
moverse en círculo, pero jamás llegarán a casa, porque el hogar existe en el
centro.
La metafísica significa llegar al hogar, saber que sois
conciencia, que toda la existencia está llena de conciencia, que esta no es un
efecto secundario de la materia. No lo es. La materia solo es el cuerpo de la
conciencia -su ropa, su cobijo, su morada, su templo-, pero la deidad es la
conciencia. Y el templo está creado para la deidad, no al revés. La materia
existe porque la conciencia existe, no al contrario.
La materia es conciencia dormida; la conciencia es materia
despierta. En última instancia solo hay una cosa... llamadlo x, y, z, o Dios o
verdad, lo que deseéis. En última instancia solo hay una cosa, pero esa cosa
puede tener dos estados: uno de sueño y uno de vigilia. Cuando la materia se
vuelve consciente de sí misma, es conciencia. Cuando la conciencia se olvida de
sí misma, es materia.
De modo que aquellos que creen que la materia lo es todo,
permanecen dormidos. Y sus vidas no dejan de moverse a ciegas en la oscuridad.
Jamás saben qué es la luz, jamás llegan al amanecer. Y, por supuesto, en la
oscuridad tropiezan mucho y, se hieren a sí mismos v a otros, y toda su vida
consiste únicamente en conflicto, fricción, violencia y guerra. Nunca llegan a
saber qué es el amor, porque el amor solo es posible cuando se está lleno de
luz.
La metafísica es una especie de dulce sabiduría. La lógica
es amarga, pendenciera; los filósofos no paran de pelear. El hombre que ha
llegado a conocerse a sí mismo es dulce... su sola presencia es como la miel.
Siento una tristeza que nunca sentí por un personaje de ficción. Es que murió mi único y gran super héroe, James Howlett, Logan, Wolverine.
No me gustan las películas de super héroes, me parecen básicas, extremadamente dualistas, idealistas y aburridas, pero, como toda regla debe tener su excepción, me encantan las películas de los X-Men.
Los conocí a mediados de los 90's, siendo ya "grande" para ver "dibujitos" (tenía cerca de 20 años), es decir, los conocí no de los comics (que aparecieron en septiembre de 1963), sino de la serie animada para tv (1992-1997). Inmediatamente Wolverine ("Guepardo", según el mal doblaje latino) se convirtió en mi personaje favorito.
Corría el año 1998, y estando en Córdoba parando en una pensión estudiantil, un mendocino (nerd como yo) me contaba que se estaba por filmar la película de los X-Men! Que emoción! (Según el había escuchado, Silvester Stallone sería el actor encargado de personificar a Wolverine. Y Schwarzenegger a Apocalipsis o Coloso, no recuerdo bien. POR SUERTE SE EQUIVOCÓ)
Así llegó el año 2000 y los X-Men llegaron al cine. Gran presupuesto, grandes actores, gran historia. Mucho mejor -para mí gusto- que cualquier simple película de Super Héroes. No fue una película simplista, básica, superficial, como lo suelen ser las de género. Y el actor que encarnó a mi superhéroe preferido de todos los tiempos, no podía ser mejor. El genio y gran actor Hugh Jackman le dio vida al mítico Wolverine.
Que característica tiene este super héroe? Poder de regeneración inmediata (se recupera de cualquier daño físico), sentidos, fuerza, agilidad y resistencia sobrehumana, garras retráctiles. Debido a su poder de curación, fue sometido (por los "malos", queriendo crear un tipo de soldado llamado "Arma X") a una operación mediante la cual revistieron su esqueleto y garras de un metal llamado "adamantium", el cual es prácticamente indestructible. También, debido a su poder de curación, se mantiene prácticamente joven a pesar de tener casi 200 años (nació a principios del siglo 19).
Que es lo que genera tanta tristeza? Los X-Men eran símbolo de poder, fastuosidad, grandiosidad. Estaban muy por encima de los simples mortales, no sólo por sus poderes, sino además por su ciencia y tecnología. La mansión del profesor Charles Xavier, está colmada de la tecnología más de avanzada que pueda pensarse. Y estos héroes, si quisieran, podrían destruir el mundo así como salvarlo, cosa que han hecho muchas veces.
Y así, después de años y cientos de aventuras, llegamos al año 2029, momento en el cual, después de tantas increíbles historias, los mutantes están casi todos muertos en el mundo. De los famosos X-Men sólo quedan un nonagenario, deteriorado y enfermo profesor Charles Xavier y un viejo y cansado Logan, que al parecer ha perdido casi todo su poder de regeneración y curación, se ha vuelto alcohólico, y tiene muchos deseos de morir.
Es tristísimo ver al otrora todopoderoso profesor X viejo, decrépito, casi senil y pobre. Ese líder mutante que podía, si quería, dominar al mundo, le pide "ayuda para hacer pi-pi" a Logan. Y es igual de triste ver al imponente Wolverine, que no temblaba en enfrentar a los mutantes más poderosos del mundo, capaces de volar, dominar el metal, teletransportarse, con fuerza para demoler edificios y el poder que se pueda imaginar, peleando y siendo derribado por seis vagos, rengueando, tosiendo o teniendo que usar anteojos para poder leer. Al final, solos, viejos y cansados, mueren los dos últimos mutantes y superheroes, y a mí, se me rompió el corazón. -------------------------------------------------------------------------------
Y este fue mi humilde homenaje a los mejores super héroes que han existido. Y, sobretodo, al mejor de todos ellos, James Howlett, Logan, Wolverine. Gracias también Hugh Jackman por tus 9 películas, de 2000 a 2017. Fuiste, sos y serás el mejor por siempre!
Quisiera compartir seis frases de las de mayor sabiduría que leí. Pertenecen al sabio chino Lao-Tse.
Cantar
no es más sagrado que escuchar el murmullo del arroyo, pasar entre tus dedos
las cuentas de un rosario no es más sagrado que respirar, vestir hábitos
religiosos no es más espiritual que usar ropa de trabajo.
Si te
la pasas rindiendo culto a deidades y a instituciones religiosas como si fueran
la fuente de la verdad sutil, colocarás intermediarios entre lo divino y tú y
acabarás siendo un mendigo que busca afuera lo que abunda en el interior de su
corazón.
Las técnicas contemplativas que conducen a la
inmortalidad y a la Iluminación, sólo pueden ser comprendidas por los que han
roto los lazos que los conectan con el espeso reino mundano de la dualidad y de
los dogmas.
No
traces una línea entre lo que es espiritual y lo que no lo es. Si separas tu
vida espiritual de tu vida ordinaria, no estarás en el Sendero.
La
suprema verdad no puede expresarse con palabras. Por eso, el verdadero maestro
no tiene nada que decir y, simplemente, sin preocuparse, se da a sí mismo en el
servicio que presta.
Las
enseñanzas del Maestro no son la medicina; son sólo la receta. El mentor no te
lleva a tu destino, sólo te da el mapa que te servirá de guía para que lo
encuentres.
Soy un "joven" de 32 años, del centro de la provincia de Córdoba, un lugar tranquilo en donde todavía se dejan las puertas de las casas abiertas. Soy psicólogo, me gusta la astronomía, el cine, la literatura, la música clásica y moderna, Los Simpsons (viejos) la Formula 1 y soy un explorador y descubridor de la vida.
*escrito en 2008