miércoles, 2 de mayo de 2018

Entendiendo (y despertando en) el juego



Que es esta vida? Tiene sentido? Cuál es? Que hay mas allá? Diría que esas pueden ser las cuatro preguntas más básicas y existenciales que uno se puede hacerse durante su vida en este mundo.

El ser humano, en este momento de la historia, parece tener dos tipos de respuesta. La de la ciencia (positivista), y la de la espiritualidad (existencial).


Ciencia:

Es producto de la evolución de la materia. Puro azar, miles de millones de años de evolución dieron por resultado esto llamado "vida", en este rincón de esta Galaxia llamada Vía Láctea. Desconocemos si hay en otro lugar del Cosmos.

No, no lo tiene, o sí, la perpetuación de la misma vida en sí. Sin ningún particular.

No se sabe que hay más allá, se cree que nada.


Espiritualidad:

Es un juego en el que encarnamos, con el fin de aprender de las experiencias en este mundo físico.

Si, aprender de los acontecimientos a los que voluntariamente fuimos expuestos. Todo tipo de experiencias que, siempre, involucran a las emociones, para nuestra evolución espiritual o de consciencia.*

Más allá está el mundo espiritual, al cual volvemos una y otra vez luego de cada encarnación, y el cual consideramos nuestro verdadero hogar. Desde él todo lo vivido aquí, en la Tierra, es visto tan sólo como "experiencias" que debíamos atravesar para nuestra propia evolución, y todo el drama terrestre, el cual tan dramática y trágicamente tan a menudo vivimos, pierde su intensidad y es visto tan sólo como parte del juego al que, voluntariamente, accedimos jugar.


*Quizás podríamos agregar, en cuanto a este punto, que el sentido de la vida es el de "despertar" dentro de ella, es decir, no tener que esperar llegar al mundo espiritual, en donde es tan simple verlo, sino -al despertar- verlo aquí, descubrir la "ilusión" del juego acá mismo. Eso es convertirse en un Buda, eso es vivir este sueño llamado vida, despiertos.

ψ DC

1 comentario:

Anónimo dijo...

Oh! Muy bueno!!!! Lo admiro doctor por su increible pensamiento.